Deberían quemarme en el infierno,por la forma que tengo de desearte
deberían encerrarte
por
Esa mirada que me incitase a amarte.
Si antes me colaba de entre mi mismo, ciertamente hoy, ya no hay nada que colarse, es como una horrorosa certeza, un final de camino al cual siempre esperaste llegar y una vez llegado sabes bien que no hay más allá "game over"....no hay más cartas sobre la mesa, es un llegar al final del arcoiris, poder tomar la olla de las monedas de oro, y no tener manos, es llegar, lograr acercarse,lograr tu difícil atención, lograr que me mires, es acercarse más, mirarte abiertamente, rozar con tus ropas, sentir tu perfume, el vapor de tu aliento, acercarme a tocarte, y ser arrancando de súbito a mi cama; y te quedaste allá arriba en mi mente, mientras yo estoy en esta inútil realidad. En verdad fue mágico hallarte donde jamás pensé buscarte, cuando estaba resignado a la ausencia de alternativas, ahora me resigno a tu ausencia, sabiendo que serás de cualquiera menos mía, buscando tus pedazos en otras partes, quizás una sonrisa o el brillo de tu ojos, desesperado escarbo en los escombros(porque cualquier cosa que no seas tu, ya es para mi escombros), los froto, quizás si froto más te encuentre. Quizás me estés esperando en la renunciación de mí mismo, pero este sí mismo es demasiado cobarde, meter la cabeza en la boca del Hades disolvería tantos pedazos de mí, que ni siquiera yo mismo me reconocería, y necesito ser yo mismo para amarte. Pero el precio de ser yo mismo, es no poder acercarme, en verdad no sé que hacer. Viniste, me abriste, dejaste que se fueran los falsos sentidos, me vacié para que me cupieras por completo, pero te marchaste, y ni siquiera me dejaste con mis apócrifos idólos, hubiera tomado uno de ellos y me hubiera consolado, apareciste brevemente junto a tu arrolladora realidad, ¡eras tú!, te fuiste en breve, y como para tí me había vacíado, ya nada de mi queda. Soy un hueco dentro de otro hueco, soy un pájaro con las alas rotas.